El 24 de octubre, es el día que en todo el mundo se celebra el Día Mundial contra la Polio. Rotary International es el responsable de una campaña de vacunación que ha tenido una respuesta muy positiva, ya que es una enfermedad que no es curable, por lo que es fundamental la prevención de la misma.
En el año 1985, la situación era muy alarmante, ya que la enfermedad estaba instalada en 125 países y con 1000 casos diarios, con crueles y fatales consecuencias. En ese momento, Rotary inicia la campaña multimillonaria para inmunizar a todos los niños del mundo. Desde el mismo momento de la iniciación de la campaña, el esfuerzo de Rotary recibió la colaboración de muchas entidades, ya que se fueron incorporando a la acción, la Organización Mundial de la Salud, Los Centros de Control de la Salud de EEUU, UNICEF y la Fundación Bill y Melinda Gate.
El trabajo mancomunado realizado, ha logrado reducir en un 99.99 % los casos de polio en el mundo. Los rotarios, están a punto de obtener una gran victoria, y aguardan el momento de celebrar la erradicación de la Polio, Sólo en dos países sigue siendo endémica: Afganistán y Pakistán, y en lo que va del año se han registrado solo diez casos
No solo han hecho contribuciones millonarias a la campaña, también han aportado voluntad, capacidad, tiempo, sus equipos, y por sobre todo, concientizando a la comunidad respecto de la importancia de la inmunización.
Vale señalar, que desde hace muchos años nuestro país ha sido declarado, por la OMS, libre de polio, pero eso no lo libera a que pueda alguien contraer la enfermedad, pues mientras haya un solo caso en el mundo, el riesgo se mantiene activo.
Por todo esto, se recomienda la vacunación a todos los niños, con una primera dosis a los dos meses de su nacimiento, una segunda a los cuatro meses, una tercera a los seis meses y un refuerzo a los cinco años.
La Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio, ha recibido reconocimiento internacional como modelo de cooperación entre los sectores público y privado, para alcanzar una meta humanitaria.
Pedro J. Loré







