En horas del mediodía del pasado viernes una delegación de alumnos del Colegio San Antonio tenía previsto viajar a la ciudad de San Carlos de Bariloche, en el marco del tradicional viaje de egresados.
En momentos en que llegaron los micros que se habían contratado para realizar el trasladado, varios de los padres percibieron el mal estado de las cubiertas en una de las dos unidades.
En cuestión de minutos los padres comenzaron a entender que en esas condiciones los alumnos no podían viajar, con la peligrosidad que implicaba.
Instantes después se hizo presente personal de la oficina de la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte), la cual funciona en la misma Terminal de Ómnibus. Desde ese ámbito se coincidió con los padres, por lo que se tomó la determinación de no permitir la partida del vehículo.
Así las cosas, la empresa debió enviar un nuevo micro, y recién alrededor de las 18 horas, con otra unidad que arribó, la delegación de estudiantes pudo partir, llegando a Bariloche sin ningún tipo de problema y con una muy buena atención de la empresa.







