A iniciativa del bloque oficialista y con el acompañamiento clave de la UCR, el Concejo Deliberante local expresó por mayoría su rechazo al proyecto de ley nacional. La jornada estuvo marcada por el voto en contra de los ediles libertarios y la abstención del vecinalismo, lo que desató fuertes cruces políticos en el recinto.

En una nueva sesión el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Mercedes aprobó por mayoría un proyecto que expresa su «rechazo y preocupación» ante la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsada por el Gobierno nacional de Javier Milei. La iniciativa local, enfocada en frenar la extranjerización de los recursos naturales y la especulación inmobiliaria con tierras incendiadas intencionalmente, se concretó gracias al impulso decisivo y los votos del bloque oficialista.

La propuesta fue presentada formalmente por la bancada del oficialismo, presidida por Santiago Altube. Según detalló la legisladora oficialista Lucila Villoslada, el proyecto local contemplaba manifestar la preocupación del cuerpo legislativo y, al mismo tiempo, realizar una exhortación formal a los senadores nacionales para que votaran en contra del proyecto en el Congreso de la Nación. El oficialismo logró consolidar la mayoría necesaria para su aprobación al sumar el acompañamiento de los ediles de la Unión Cívica Radical (UCR), quienes también habían ingresado un proyecto en una línea similar.

Divisiones y debate en el recinto

La votación expuso marcadas diferencias entre los distintos sectores políticos de Mercedes. Mientras el oficialismo y la UCR votaron de forma afirmativa, los ediles de La Libertad Avanza (LLA), alineados con la gestión nacional, votaron en contra de la resolución. Por su parte, el bloque de Vecinos por Mercedes, liderado por Bernardo Zubeldía, optó por la abstención.

La postura adoptada por el vecinalismo de no emitir opinión sobre debates de alcance nacional generó fuertes controversias en el HCD. Zubeldía fundamentó la decisión de su espacio argumentando que este tipo de proyectos «solo servía para agrandar la grieta» y catalogó la discusión en un momento como «política berreta».

Estas declaraciones provocaron una inmediata reacción tanto del oficialismo como de la UCR. La concejala radical Aída Pety Laporta cruzó con dureza los argumentos del vecinalismo, señalando que las medidas nacionales repercuten de manera directa sobre la vida de los vecinos. «No pedimos que se resuelvan desde acá, pero no podemos callarnos, ni dejar de levantar la voz, ni mirar para otro lado. Somos representantes de los vecinos de Mercedes», sentenció Laporta.

En la misma sintonía, la oficialista Villoslada defendió el tratamiento de la norma a nivel local explicando que Mercedes no es «un mundo aparte». La concejala remarcó que el territorio del partido está rodeado por las tierras en discusión y que allí habitan trabajadores agrarios y organizaciones sociales que dependen de ellas, por lo que los representantes locales tienen el deber de tomar una posición firme.

De esta manera, a través de la iniciativa del oficialismo local, Mercedes dejó asentada su postura política en consonancia con las manifestaciones populares que se venían replicando bajo el lema «La Patria no se vende», anticipando el posterior rechazo que sufrieron los capítulos de venta de tierras y manejo del fuego en el Senado de la Nación.