La construcción del nuevo destacamento de Bomberos Voluntarios en Gowland avanza hacia una nueva etapa. El intendente Juan Ignacio Ustarroz firmó el decreto correspondiente a la segunda entrega de fondos municipales para continuar con los trabajos, luego de que la primera etapa de la obra fuera finalizada y debidamente rendida.

El decreto fue firmado el viernes pasado en el despacho del jefe comunal, durante un encuentro con el presidente de la Asociación Cooperadora de los Bomberos Voluntarios, Jonathan Sirch, y posteriormente remitido al Honorable Concejo Deliberante para su aprobación.

El proyecto representa una respuesta a una necesidad que los propios bomberos vienen señalando desde hace años: contar con una base operativa en una zona que experimentó un importante crecimiento poblacional y que, además, se encuentra próxima a la Ruta Nacional 5.

“Estamos muy contentos con el avance de la obra, que marcha en los plazos previstos, y de acompañar el camino de una institución tan querida por toda la comunidad”, sostuvo Ustarroz. El intendente remarcó que el destacamento constituye “una necesidad y un viejo sueño para los vecinos de Gowland y Agote”.

La primera etapa demandó una inversión de 66 millones de pesos e incluyó la nivelación y compactación del suelo, la apertura de pozos y hormigonado de bases, la colocación de columnas y vigas reticuladas y la instalación de paneles para techos con núcleo aislante de poliuretano PIR, con retardo al fuego.

Ahora comenzará una segunda etapa para la que se prevé un desembolso de 70 mil dólares, distribuido en dos entregas de acuerdo con el avance de los trabajos.

Entre las tareas previstas se encuentran la colocación de vigas de encadenado, columnas y losas para el entrepiso, la ejecución del piso de hormigón y los cimientos para levantar las paredes. También se realizarán instalaciones cloacales y pluviales, contrapisos, cerramientos exteriores, dinteles, revoques, cañerías eléctricas, pozo ciego, perforación de agua y colocación de bomba, además de persianas metálicas.

La etapa final demandará otros 95 mil dólares, llevando la inversión total estimada de la obra a unos 220 mil dólares.

El financiamiento municipal se realiza con fondos provenientes de la venta de terrenos del Sector Industrial Planificado, mientras que el proyecto también contempla aportes privados a través de vecinos y nuevos socios de la institución.

El futuro destacamento estará ubicado en un terreno cedido en comodato por la Cooperativa Levin, en un punto considerado estratégico: la rotonda de acceso a Gowland sobre la colectora de la Ruta Nacional 5.

La construcción tendrá una superficie total de 311,52 metros cuadrados. En la planta baja, de 240,24 metros cuadrados, funcionarán la sala de máquinas, recepción, vestuarios y cocina-comedor. La planta alta, de 71,28 metros cuadrados, estará destinada a la guardia, jefatura y dormitorios.

La ubicación busca modificar sustancialmente los tiempos de respuesta ante una emergencia.

El jefe operativo de los Bomberos Voluntarios, Mario Quaglia, había estimado que actualmente una dotación puede demorar alrededor de 25 minutos en llegar a la zona de Gowland durante las horas pico y unos 15 minutos en horarios de menor circulación.

La demora adquiere especial relevancia frente a incendios estructurales, donde los primeros minutos pueden resultar determinantes para evitar que el fuego avance y las pérdidas materiales se incrementen.

El nuevo destacamento no solo permitirá brindar una respuesta más rápida a los vecinos de Gowland y Agote, sino que también tendrá una función estratégica frente a las emergencias que se produzcan sobre la Ruta Nacional 5.

El proyecto contempla además la incorporación de vecinos de Gowland que serán capacitados para formar parte de la estructura operativa y colaborar en el mantenimiento y cumplimiento de los servicios.

La iniciativa se sostiene así sobre una combinación de inversión pública, aportes privados y participación comunitaria, con el objetivo de que una institución esencial para la atención de emergencias pueda tener presencia permanente en una zona que en los últimos años modificó considerablemente su dinámica urbana y poblacional.