Tras la feria judicial, el próximo 14 de agosto el tribunal dará a conocer su fallo. Mientras la fiscalía y la querella exigen severas penas de prisión, las defensas de los tres acusados reclaman la absolución y solicitan investigar a los testigos por falso testimonio.
La comunidad de Mercedes se encuentra a las puertas de una definición judicial trascendental. El próximo viernes 14 de agosto, los Tribunales de Mercedes serán el escenario donde se dará a conocer el veredicto final en el caso por la muerte de Esteban Rodríguez, el joven que falleció a causa de una electrocución. El juicio oral y público culminó su etapa de debates el pasado 16 de julio tras nueve exigentes jornadas que mantuvieron bajo fuerte expectativa a toda la ciudadanía.
La acusación contra los tres imputados en la causa se encuadró bajo la figura penal de homicidio culposo, conforme a lo previsto por el artículo 84 del Código Penal. Esta calificación legal contempla una escala que va desde uno a cinco años de prisión, acompañada de una inhabilitación especial para los responsables. Durante la ronda de alegatos, la fiscalía y la querella expusieron argumentos firmes, aunque con diferencias en los montos de pena solicitados.
El Ministerio Público Fiscal detalló pedidos de condena diferenciados. Para Sergio Conrado Mejías Martín y Gustavo Contardi, la fiscalía solicitó una pena de tres años de prisión de ejecución condicional y ocho años de inhabilitación especial. En tanto, para el imputado Juan Ignacio Otero, el requerimiento fiscal se fijó en dos años de prisión en suspenso y cinco años de inhabilitación. Adicionalmente, la fiscalía instó a que se inicie una nueva investigación penal sobre otras personas que podrían haber tenido algún grado de responsabilidad en los hechos que derivaron en la tragedia.
Por su parte, la querella – que representa los intereses de la familia de la víctima bajo el patrocinio del Dr. Natalio Nicodemo – adoptó una postura sustancialmente más rigurosa. El letrado solicitó que los tres acusados sean condenados a una pena de cuatro años de prisión y diez años de inhabilitación especial para cada uno de ellos.
En contraposición, las defensas de Mejías Martín, Contardi y Otero rechazaron de plano las acusaciones y reclamaron la absolución de sus asistidos, cuestionando severamente la carga probatoria presentada durante las audiencias. En una fuerte estrategia de contraofensiva legal, las defensas de dos de los imputados solicitaron la extracción de testimonios para que se investigue penalmente a ciertos testigos que declararon en el juicio, bajo la sospecha de haber incurrido en los delitos de falso testimonio (en sus variantes de tipo simple y agravado) o en el incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Con el cierre definitivo del debate oral, el tribunal se encuentra en pleno período de deliberación. La expectativa local es máxima de cara al próximo viernes, día en que se conocerá un fallo que marcará un antes y un después en un caso que ha conmocionado profundamente a Mercedes desde el momento del fatal hecho.









