La Comisión de Tránsito y Seguridad del Honorable Concejo Deliberante de Mercedes continúa avanzando con reuniones y consultas a distintos sectores para analizar qué medidas podrían implementarse en el tramo de la Ruta Nacional 5 comprendido entre la rotonda de la Ruta Provincial 41 y el cruce con el ex Acceso Sur.
El debate se inició a partir de la propuesta del bloque de La Libertad Avanza para incorporar mecanismos de control de velocidad mediante radares. El proyecto contempla que sea el Departamento Ejecutivo el que evalúe la eventual implementación y también plantea que los recursos que pudieran generarse a través de las fotomultas sean destinados, mediante un fondo afectado, a instituciones y servicios que intervienen en emergencias viales, como Bomberos y servicios de emergencia.
Mientras el proyecto continúa en análisis, la comisión busca incorporar diferentes miradas antes de avanzar con una eventual definición. La discusión cobró mayor dimensión a partir de los antecedentes registrados en otras localidades de la región, donde el funcionamiento de radares y sistemas de fotomultas generó cuestionamientos y reclamos.
La comisión que preside el concejal libertario Marcos Vergara convocó hace algunos días a integrantes de la comisión de Vecinos contra el Peaje para abordar la situación de la Ruta 5, en una serie de encuentros destinados a reunir opiniones antes de adoptar una posición.
En los últimos días también fueron invitados integrantes del grupo Estrellas Amarillas de Mercedes, quienes aportaron su mirada vinculada fundamentalmente con la prevención de siniestros y la necesidad de reducir los riesgos existentes en ese sector de la ruta.
Según trascendió desde el ámbito legislativo, los representantes coincidieron en la necesidad de adoptar medidas que permitan disminuir la siniestralidad. Entre las cuestiones señaladas apareció además la necesidad de mejorar la iluminación en algunos puntos considerados peligrosos.
Uno de los lugares mencionados fue el denominado cruce «vivo» entre la Ruta 5 y la calle 11, donde, pese a existir cartelería que establece las velocidades máximas, se advierte que numerosos conductores no respetan esas indicaciones ante la ausencia de controles efectivos.
El debate empieza así a superar la discusión estrictamente vinculada con la colocación de radares. Si bien hasta el momento no surgieron demasiadas alternativas concretas que reemplacen la propuesta original, en las reuniones comenzaron a aparecer otros aspectos relacionados con la seguridad del corredor, como la iluminación, los controles y las condiciones de circulación.
En ese sentido, uno de los puntos que parece reunir coincidencias entre los distintos sectores es que la situación del tramo requiere alguna intervención antes de que se produzcan nuevos hechos graves.
La diferencia aparece, por ahora, en cuál debería ser la herramienta para conseguirlo y bajo qué condiciones debería implementarse.
Antes de que el proyecto pueda eventualmente llegar al Departamento Ejecutivo, la comisión no descarta convocar a funcionarios municipales vinculados con el área de Tránsito y también a representantes de los juzgados de faltas. Mientras continúan las reuniones, el Ejecutivo municipal todavía no expresó públicamente una posición concreta sobre la propuesta de instalar radares en ese tramo de la Ruta 5.
Así, el Concejo Deliberante mantiene abierto el debate y busca ampliar el número de voces antes de tomar una decisión. Por encima de las diferencias políticas, una conclusión parece atravesar las distintas reuniones: todos coinciden en que algo debe hacerse para mejorar la seguridad en ese sector de la Ruta 5; la discusión ahora pasa por determinar qué medida resulta más adecuada y cómo implementarla.









