El proceso impulsado por el Gobierno nacional de Javier Milei para desprenderse de inmuebles de propiedad del Estado sumó un nuevo capítulo con el fracaso de las subastas previstas para los desarrollos habitacionales del ProCreAr en Mercedes y Junín. En ambos casos, la apertura de ofertas se realizó sin que aparecieran interesados, dejando en suspenso el destino de importantes conjuntos de viviendas que quedaron inconclusos.

La situación adquiere particular relevancia en esta ciudad, donde el Estado nacional puso a la venta un predio de aproximadamente 17.700 metros cuadrados, ubicado sobre el ex Acceso Sur. Allí permanecen las estructuras correspondientes a 141 viviendas del ProCreAr, cuya construcción quedó paralizada.

La decisión de avanzar con la venta había sido oficializada por la Secretaría de Obras Públicas de la Nación mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, que autorizó el procedimiento de subasta pública con una base fijada en 4,2 millones de dólares.

El resultado no tomó completamente por sorpresa a quienes venían siguiendo el proceso. Desde distintos sectores vinculados al mercado inmobiliario local ya se había advertido que el valor establecido para el inmueble podía resultar demasiado elevado para generar interés entre potenciales compradores privados.

Las observaciones habían sido formuladas oportunamente, entre otros, por el exfuncionario municipal e ingeniero Guillermo Blanco y por el presidente del Colegio de Martilleros de la Provincia de Buenos Aires, Luis Colao, quienes en sendas entrevistas con Protagonistas habían puesto el foco precisamente en las condiciones económicas de la operación.

La ausencia de oferentes terminó confirmando esas advertencias y dejó al Gobierno nacional frente a un escenario que, según fuentes consultadas, podría derivar en un nuevo llamado con una base menor.

Pero mientras Nación evalúa esa posibilidad, también reaparece una discusión que en Mercedes ya lleva tiempo: qué hacer con las viviendas y con un proyecto que originalmente fue concebido para solucionar una necesidad habitacional concreta y no para convertirse en un simple activo inmobiliario.

Precisamente, el estado actual del inmueble genera preocupación. Con el paso del tiempo, las construcciones inconclusas sufren el deterioro propio de permanecer expuestas y, al mismo tiempo, requieren mantener una guardia para evitar posibles usurpaciones.

En cierta oportunidad el intendente Juan Ignacio Ustarroz reconoció públicamente que se realizaron gestiones ante organismos nacionales con la intención de encontrar una salida que permitiera continuar el desarrollo urbanístico bajo la concepción original del proyecto.

Una de las alternativas planteadas contemplaba incluso la posibilidad de que la empresa que había iniciado los trabajos, Pirámide S.R.L., pudiera retomar la construcción. La firma, además, mantiene una cantidad importante de materiales acopiados en el predio ubicado sobre el acceso Manuel Sanmartín y calle 110.

Desde la órbita nacional no habría existido demasiado interés en retomar la obra bajo ese esquema y, en determinado momento, la alternativa planteada al Municipio fue que, si estaba interesado en continuar con el emprendimiento, debía comprar el predio y las viviendas en el estado en que se encontraban.

El caso de Mercedes tiene además un antecedente inmediato en la ciudad de Junín, donde el Gobierno nacional había puesto en venta un desarrollo de 149 viviendas del ProCreAr, y corrió la misma suerte. No generó interés del sector privado.