Un 23 de marzo nacía en nuestra ciudad el hombre que cosechó en siete oportunidades el respaldo popular para gobernar la ciudad de Mercedes. Un repaso por su biografía, su carrera política y sus logros como jefe comunal.

Es cierto que son días donde existen aspectos más urgentes, pero no deben impedirnos ocuparnos de otros importantes. Hoy es 23 de marzo de 2020, una fecha más para muchos. Pero no debe serla para los mercedinos, porque un día como hoy, pero de 1920 nacía en esta ciudad Julio César Gioscio, el duodécimo de los trece hermanos que procrearon Francisco Gioscio y Silvia Filippini. Un repaso por la interesante compilación que realiza en su libro “Gioscio, sinónimo de Mercedes” el historiador Alejandro Molle, nos permite saber que quien fuera electo siete veces intendente a través del voto popular, cursó sus estudios primarios en la Escuela 7 y sus primeros años de secundaria en el Colegio Nacional, la cual terminaría en el Colegio de los Hermanos Maristas de Luján. Posteriormente inició su carrera de medicina en Rosario y se graduó como profesional en la facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba allá por 1951. Ese mismo año se casó con Olga Ricard y comenzó sus actividades en la región siendo primero médico concurrente en la sala de primeros auxilios de Rivas y poco después fue parte del servicio de cirugía del Hospital Blas L. Dubarry. Su primera participación electoral fue a comienzos de la década del 60 en la Unión Popular, elección en la que obtuvo una clara victoria como intendente, aunque lamentablemente la intervención federal en algunas provincias como Buenos Aires, le impidió que asumiera. Iba a tener que esperar hasta 1965 para convertirse en concejal  (elección en que también logró imponerse) puesto que en 1963 tampoco pudo su fuerza ser parte del acto democrático, oportunidad en la que llamaron a votar en blanco, incluso con las boletas impresas. Su primer Gobierno iba a comenzar en mayo del 73, el cual se vio interrumpido por el golpe cívico militar. Ya con una democracia afianzada en 1983 consiguió una resonante victoria en el distrito ante una ola electoral que había apoyado masivamente a la UCR con la candidatura a presidente de Raúl Alfonsín. Tal vez el verdadero comienzo de esa empatía del pueblo mercedino con su figura dirigencial, con su capacidad de liderazgo y con su apego a Mercedes, su ciudad, por sobre todas las cosas.

Una trayectoria como pocas

Gioscio fue siete veces electo como Intendente Municipal: 1962, 1973, 1983, 1987, 1991, 1995 y 1999. Durante esas gestiones, a excepción como decimos más arriba de la primera, alcanzó realizaciones en obras públicas, salud, acción social, viviendas, educación, cultura y producción.  “Pasados los años son aún significativas, valga recordar más de 400 cuadras de avenidas y calles pavimentadas, más de 700 cuadras construidas de agua corriente y cloacas, 650 viviendas construidas en dominios adquiridos en sus diferentes periodos a saber, barrios: San Martin, Esperanza, Autoconstrucción, Los Robles, Eva Duarte, Mutti, Lopardo, Ravello, Favaloro y contando entre ellos el programa Familia Propietaria, construcción de Teatro Argentino, creación del Museo Víctor Míguez, la Escuela Polivalente de Arte, Conservatorio de Música, refacción total del Museo Ameghino Marín, Centro Cívico de calle 25, construcción de Planta Depuradora Cloacal, prosiguiendo en otros rubros gestiones personalizadas para cuarto piso y consultorios externos del Hospital Dubarry, construcción de Escuela 35, Escuela Media N° 1, y en cuanto a la producción es de recordar sus gestiones para radicación de Magromer, Karavell, Matadero y Frigorífico El Mercedino, Lycra Dupont, Dimex, Aceros Borroni, Effem, gestiones llevadas a cabo en tiempos muy difíciles como la violencia política de los años 70, la hiper inflación de los 80 y los lecops y patacones del inicio del milenio”, suelen decir sus incondicionales seguidores. “También es bueno recordar sus acciones junto a expresiones populares como las manifestaciones que se oponían al límite de 100 Km para radicación de industrias, al cierre de la Escuela de Gendarmería Cabo Romero que logró su reapertura antes de los 2 años de su cierre, y a la iniciativa del entonces Gobierno provincial de instalar una unidad penal justamente en Escuela de Gendarmería, que le trajera la enemistad con quien era gobernador de la provincia (Felipe Solá)”, agregan. Su firme lucha con la erradicación de los famosos “quinchos” también forma parte de sus decisiones que son recordadas hasta el presente. “Tal vez más importante fue la cercanía con el pueblo, pues su despacho no fue el único lugar de atender cotidianamente peticiones, reclamos y propuestas sino también una mesa del Bar Capurro o simplemente un banco de la plaza San Martín donde por las tardes escuchaba, contemplaba y proyectaba acerca de su gran amor que fue Mercedes”, describen quienes lo acompañaron. Dicho sea de paso, hace pocos meses un vecino (Miguel Verón), presentó un proyecto relacionado con ese lugar que Gioscio solía frecuentar en plaza San Martín. Con sus más y sus menos, sus defectos y sus virtudes, sus errores y sus aciertos (que fueron cuantiosos), recordar el centenario del nacimiento de Julio Gioscio es necesario para los mercedinos porque es parte misma de esta ciudad. En tiempos de desconfianza en la clase dirigente, hablar de un político que supo cautivar el respaldo de los ciudadanos en tantas ocasiones se convierte en un ejercicio indispensable para la vida democrática de un pueblo, el pueblo de Mercedes.

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre