Querido colegio, estás en mis recuerdos como un amigo lleno de secretos. Cada una de tus aulas guardan miles de recuerdos, de instantes felices, de sueños, que se hicieron o no realidad algún día de nuestras vidas.
Recuerdo que nuestra despedida fue muy triste porque ya no estaríamos todos juntos en el camino a seguir pero creo que lo recorrimos bastante bien, con la meta de ser cada vez mejores, trabajando con mucho esfuerzo y logrando estar siempre unidos.
Nunca podré olvidar la enseñanza y el afecto que recibimos y es por eso que guardo esos recuerdos con mucho afecto en mi alma.
Mil gracias a cada uno de los que formaron parte de esa época y que hicieron que esos años fueran los más felices, alegres e inolvidables de mí vida.
Ex alumna Claudia Ibaldi – Promo 82






