El orden del día tenía un solo proyecto que pasó a comisión e ingresó otro elevado por el Ejecutivo. El concejal Garro calificó de “mamarracho” lo sucedido. Concejales opositores defendieron la importancia del debate. Viñales los acusó de hipócritas. Una hora de barbijo, cuerpo reducido y enfrentamientos.
El Honorable Concejo Deliberante llevó adelante el pasado miércoles 6 de mayo una sesión extraordinaria en modo pandemia. Después de algunas idas y vueltas se lograron poner de acuerdo en la convocatoria que quedó resumida a la mínima expresión de concejales, puesto que solo se reunió la cantidad necesaria para tener quorum, es decir tan solo 11 de los 18 (Comesaña, Fraile, Ortubia, Mangoni y Kilmeatte por Juntos por el Cambio, Viñales del partido FE, Chávez, Garro, San Martín, Inzaugarat y Dematei del Frente de Todos). Pero además todos los ediles que ocuparon las bancas tuvieron sus tapabocas puestos que ni siquiera, a excepción del presidente de la bancada de Juntos por el Cambio, Edgar Kilmeatte, se lo quitaron para dirigir la palabra. El encuentro no por ello dejó de tener sus matices y para tratar dos cartas, un expediente que figuraba en el orden del día y otro que fue ingresado durante la reunión, se tardó más de una hora. El tiempo fue más bien ocupado para cruzarse acusaciones, explicaciones y posiciones, puesto que el destino de cada uno de los temas fue de resolución casi inmediata. Vayamos por parte. El primer aspecto tratado fue aquel escrito que la oposición presentó respecto de la donación de un porcentaje de las dietas al Ejecutivo por la situación sanitaria que genera el Coronavirus. Este escrito fue a la comisión de Hacienda para que luego se pueda hacer la consulta al Honorable Tribunal de Cuentas (HTC) y saber si existe la posibilidad de hacer efectiva la citada donación. El segundo punto tuvo que ver con un proyecto de Ordenanza relacionado con la Tasa de Seguridad e Higiene que finalmente se convirtió en resolución y se aprobó por unanimidad para que vaya al Ejecutivo. La tercera cuestión era un proyecto del Ejecutivo para reasignar partidas por la emergencia sanitaria la que se aprobó por mayoría con el rechazo de la bancada de JxC y el cuarto aspecto buscaba la posibilidad de reanudar las ordinarias, situación que decidieron plantear al comité de crisis para que evalúe su conveniencia.
Fuego cruzado
Más allá de la suerte y el destino de cada una de las cuestiones, los concejales presentes cruzaron fuego, en algunos pasajes sin piedad. Cambiemos le enrostró al oficialismo aquel día en que los jubilados debían cobrar y la situación se descontroló. El oficialismo no dudó en afirmar que la convocatoria era un “mamarracho” y la concejal del Partido FE acusó a sus pares de oposición de hipócritas. La artillería fue pesada. El que abrió fuego fue el concejal Carlos Garro (Todos) quien aseguró que con relación a las dietas un 20 % era insuficiente, “si vamos a hablar en serio y pensamos en las necesidades de la gente con ganas de ayudar vamos con un 80 por ciento, el 20 % no es nada… Si vamos a ayudar vamos a ayudar en serio”, aseguró. Luego se refirió a la sesión y dijo, “le decimos a la gente que se cuide, que no salga… y venimos a sesionar por un solo proyecto que era de Ordenanza, que se convirtió en resolución y que pasamos a comisión… ¿Este era el proyecto? Está bueno proponer cosas, pero se podría haber hecho en el comité de crisis del que formamos parte. Pero juntarnos por un solo proyecto que en definitiva termina en comisión, la idea de la sesión me parece bastante burda, un mamarracho”, expresó. Sesón Comesaña defendió la posibilidad de debatir, “queremos que el Concejo funcione normalmente… nos parece una falta de respeto a la Democracia”. Kilmeatte defendió el proyecto de las tasas y dijo que la calificación de “mamarracho” estaba de más. Agregó que reunirse no era más que los encuentros del comité de crisis donde se juntaban más personas. Aprovechó para recordarle a Garro el papelón de aquel día cuando salieron los jubilados de manera desorganizada para percibir sus haberes. Viñales no desaprovechó la ocasión para traer a la actualidad aquellas ocasiones en que Cambiemos no había asistido en varias ocasiones a sesionar en oportunidad de tratarse la venta del predio para la empresa alemana, “pararon el funcionamiento institucional del cuerpo”. También cuestionó la resolución que presentó Juntos por el Cambio a la que definió como desprolija. Garro volvió a pedir la palabra para asumir aquel error del ANSeS, defendió al organismo y agregó, “que cuando hablaba de mamarracho, cosa que ratifico, no hablo del proyecto en sí, sino por la sesión por un solo expediente que no tiene fundamentos… si quieren hoy nos sacamos la foto que estamos sesionando y listo”. Por su parte Julián Inzaugarat habló de las dietas y remarcó que más importante que esa donación era ayudar donde eran necesarios, “venir a hablar de pesos o porcentajes no me parece muy adecuado, quisiera que los concejales estén donde se pueda dar una mano, ¿alguien compró una garrafa para un comedor o un paquete de harina?, tal vez lo digo desde el desconocimiento pero ¿estamos haciendo lo que corresponde ayudando a la gente o solo para dar el 20 por ciento de la dieta?”. En la misma línea de análisis se expresó la oficialista Aldana Chávez. Por su parte la opositora Claudia Fraile planteó su desacuerdo con la lógica oficialista, “no es incompatible ayudar y sesionar, mi rol tiene que ver con esto…”, comentó en relación a la sesión y aseguró que los dichos de Garro estaban fuera de lugar. Se sumó Gustavo Mangoni quien también resaltó la importancia de tener un Concejo Deliberante funcionando, “me parece importante que podamos debatir… nosotros también trabajamos, eso quiere que quede claro, porque sino parece que unos trabajan y otros están mirando Netflix”, sostuvo. Viñales volvió a castigar con dureza a Juntos por el Cambio. Recordó que Presidencia había propuesto una ayuda del HCD al Ejecutivo y días después apareció en los medios una propuesta de la oposición, “se apropiaron la idea… encima después de las reuniones del Intendente con la cámara sale el proyecto de la oposición de la tasa de seguridad e higiene… hablar que es antidemocrático no venir a sesionar cuando durante cinco o seis sesiones consecutivas no dieron quórum es ser hipócritas… Esto es todo mediático y me da mucha tristeza”. Apenas un ensayo de defensa por parte de Comesaña que dijo que no le gustaba que lo trataran de hipócrita, “me hace sentir mal… por lo menos creo que nos tendría que pedir perdón”, aseguró. Por cierto eso no sucedió y de inmediato Kilmeatte pidió que se cierre el debate porque ya no tenía sentido. La sesión siguió con un expediente elevado por el Ejecutivo de reasignación de partidas ante la emergencia sanitaria que se aprobó por mayoría dado que la oposición entendía que no estaba del todo claro un punto que tenía que ver con una partida de 7 millones de pesos (entre otras) donde se establecían disminuciones de cuentas a pagar. Después de una hora y diez minutos la extraordinaria finalizó.







