¿Qué es un coulis?
Preparando un coulis de arándanos
Un coulis es una salsa con textura de jarabe o de puré fino que se obtiene tras triturar un alimento y colarlo posteriormente. De hecho, el término viene de la palabra francesa “couler” que significa, precisamente, colar.
Aunque cuando escuchamos la palabra coulis lo primero que se nos viene a la cabeza es una salsa de frutos rojos sobre una tarta de queso, también puede realizarse a base de verduras u hortalizas. Este tipo de salsas quedan también deliciosas y son ideales para acompañar platos salados como carnes, pescados, tartas saladas… Es decir, no nos limitemos a relacionar el coulis solamente con platos dulces, pues esta salsa es más versátil de lo que parece.
¿Cómo se hace un coulis?
Actualmente, los coulis más de moda en cocina son los dulces, realizados a base de fruta y azúcar. Para prepararlo, primero se suele cocinar la fruta a fuego lento junto con el azúcar para concentrar todo su sabor. Después se tritura la preparación y se pasa por un colador o un chino para afinar su textura y retirar las impurezas.
En otras ocasiones no hará falta cocer la fruta para realizar el coulis, sino simplemente triturarla y colarla. Este tipo de elaboración en frío ofrece la ventaja de conservar prácticamente intactas todas las propiedades nutricionales del alimento que estamos preparando.
También es posible preparar un coulis dejando simplemente macerar el alimento junto con azúcar para que lentamente suelte su jugo. Por ejemplo, lo que ocurre cuando se cortan unas frutillas en trocitos, se rocían con un poco de azúcar y se dejan reposar un rato.
Es posible aromatizar un coulis, siempre que el aroma elegido combine bien con sus ingredientes principales.
Receta de coulis de frutos rojos
Ingredientes
170 g de frutos rojos (arándanos, moras, fresas…)
45 g de azúcar
30 ml de agua
20 ml de jugo de limón
Preparación
Colocar en una cacerola chica todos los ingredientes y cocinar a fuego lento durante unos 15 minutos o hasta que la fruta esté blanda. Dejar templar un poco.
Triturar finamente con una batidora o con un mixer.
Pasar por un colador para eliminar las pepitas y los restos de piel. El resultado deberá ser una salsa fina y color brillante.
Pueden introducir esta salsa en una manga de cocina para emplatar de forma más cómoda y preciso con una cuchara mediana.







