Una explosión que se llevó una vida y dejó secuelas ambientales que para los vecinos aún no han sido determinadas ni remediadas. La catástrofe de Sigma cumplió un año y para la Asamblea de Agroecología debió ser un punto de inflexión.
El 27 de septiembre se cumplió el primer aniversario de la explosión en una planta de elaboración y distribución de agroquímicos en la localidad rural de La Verde, accidente que se llevó la vida de un vecino luego de estar internado casi una semana. A escasos kilómetros del casco urbano, el hecho tomó trascendencia nacional y fue observado como un desastre ambiental por diferentes sectores. A exactamente un año de la tragedia que no devolverá la vida de Rubén Ponce, aunque quedan algunas preguntas sin respuestas. Sectores ambientalistas continúan siendo muy críticos, los vecinos mantienen su preocupación. Es que la planta de Sigma Agro explotó, se prendió fuego y requirió el auxilio de una enorme cantidad de dotaciones de bomberos, hubo derrame de agrotóxicos y los temores aún no se disipan cuando se observan montañas de escombros en el lugar y elementos que no se han retirado hasta los tiempos actuales. Por aquel incidente comenzó una causa judicial de la que no tuvimos demasiadas precisiones a pesar de algunas averiguaciones que resultaron infructuosas. Sabido es que por entonces se tomaron muestras por parte del OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible). Por aquellos días se dijo que los líquidos derramados indicaban que se trataría de biodiesel, glifosato y componentes para el desarrollo del mismo producto. Los vecinos tenían entendido que allí tan solo se hacían pastillas de cloro para piletas, aunque se supo tiempo después que las habilitaciones de esta empresa eran absolutamente precarias. Por tratarse de una empresa calificada de tercera categoría según el riesgo ambiental, debía ser controlada por el organismo provincial, aunque de otras responsabilidades la comuna no estaba exenta. El tiempo fue pasando y desde el municipio nos ofrecieron sus explicaciones (ver aparte). Pero para los vecinos aún quedan asignaturas (varias), pendientes a pesar que hace pocos días lograron un encuentro con autoridades tanto locales como del ámbito bonaerense.
Asamblea
La Asamblea Agroecológica emitió un comunicado en el que recordó el angustioso suceso. “Este 27 de septiembre se cumple un año de la gran explosión e incendio de la empresa Sigma Agro S.A. en la localidad de La Verde. Aún hoy las consecuencias de este estrago se encuentran latentes y es la propia empresa que debe remediar, todavía no lo ha hecho”, afirmaron en el mismo. Destacaron desde la AMA que siguen de cerca las novedades sobre el tema. «Miles de litros de agrotóxicos se diseminaron por tierra, agua y aire, producto de una explosión al día de hoy no esclarecida, y que además de los daños ambientales y sociales, se llevó la vida de Rubén Ponce. La empresa no contaba con el correspondiente Certificado de Aptitud Ambiental, ni con el Seguro Ambiental Obligatorio para esta clase de “accidentes”. El lugar donde estaba ubicada la planta de Sigma continúa contaminando y afectando la salud de los pobladores», sostuvieron. Para la Asamblea de Agroecología, «la explosión de la planta de Sigma debería haber sido un punto de inflexión en la orientación del plan de desarrollo que asume nuestra ciudad, expulsando de Mercedes a una empresa que demuestra que su único interés es la ganancia a cualquier costo, y alentando emprendimientos y rubros sustentables con responsabilidad social. Paradójicamente, en el marco de una pandemia cuyos orígenes advierten sobre la imposibilidad de continuar con un modelo productivista y contaminante, la empresa seguirá operando en el Parque Industrial de nuestra ciudad. Parece que aquí, el que se quema con leche, ve una vaca y sonríe», cuestionó.







