La postulación fue efectuada por la Universidad de Mar del Plata. El ex combatiente nacido en esta ciudad impulsó el proceso de identificación de soldados argentinos que estaban enterrados en Darwin.
La noticia sonó en muchos rincones de la ciudad. Un mercedino es candidato a recibir el premio Nobel de la Paz. Estamos hablando de Julio Aro, un veterano de Malvinas, Julio Aro, que era confirmado durante la semana anterior como candidato al Premio Nobel de la Paz junto al excombatiente británico Geoffrey Cardozo por impulsar el proceso de identificación de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin. Aro está afincado en Mar del Plata desde hace largos años, pero es oriundo de estos pagos y fue parte del Regimiento de Infantería 6 cuando con apenas pasados los 18 años lo mandaron al conflicto bélico del Atlántico Sur. El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Mar del Plata, fue quien solicitó esta candidatura y recibió la notificación del Comité Noruego del Nobel. Julio o “Roly” Aro como suelen conocerlos muchos vecinos de esta ciudad, dialogó con muchos medios nacionales que lo buscaron para escuchar otra vez su testimonio. Esta vez por la confirmación de semejante reconocimiento, premio que a lo largo del tiempo han sido entregados a figuras como Martin Luther King, la madre Teresa de Calcuta o Nelson Mandela por citar algunos. “Recibí la noticia muy emocionado… pero ya tenemos un premio noble que nos da paz: el abrazo y agradecimiento de las madres y las familias”, decía en cada una de esas charlas periodísticas. “La verdad es que estoy como en las nubes, no entendemos qué pasa. Muy contentos. Ya hablé con Geoffrey, que también está enterado. Las mamás también. Tengo el celular repleto de mensajes que me rompen el corazón. Me tratan como a un hijo y eso me emociona muchísimo”, expresaba Julio Aro a la prensa.
Biografía
Julio Aro nació en la ciudad de Mercedes. Se casó y tuvo dos hijas. Fue presidente del Centro de Ex soldados combatientes en Malvinas de Mar del Plata desde 1992 a 1996. Ya adulto (con casi 40 años) se recibió de Profesor de Educación Física en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 84 de Mar del Plata. En 1981 fue convocado al Servicio Militar Obligatorio de su país. Con solo 19 años fue enviado a las Islas Malvinas como soldado conscripto y participó de la Guerra de Malvinas, que enfrentó a su país con el Reino Unido de la Gran Bretaña. Al regreso sufrió estrés postraumático y la desmalvinización, una suerte de invisivilización de la guerra y sus consecuencias. Con ayuda de su familia superó lentamente su trauma. En 2000 ingresó como encargado al Departamento de Veteranos de Guerra de IOMA, Instituto de Obra Médica Asistencial, para dar asistencia y contención a quienes habían participado en la Guerra de Malvinas. En 2008 regresó a Malvinas para cerrar su historia personal. Al visitar el cementerio de Darwin, donde yacen los cuerpos de los argentinos caídos en la contienda contra los británicos, se sorprendió al ver que prácticamente la mitad de las tumbas (121 en total) decían “Soldado argentino solo conocido por Dios”. Pensando en las familias que no podían cerrar sus duelos, se propuso devolverle la identidad a sus compañeros. Viajó a Londres en Octubre de 2008, mantuvo reuniones con veteranos de guerra británicos. En esas reuniones conoció a Geoffrey Cardozo, el oficial que se encargó de recoger a los muertos de guerra argentinos y enterrarlos adecuadamente en las islas en un cementerio que creó en Darwin. Cardozo le entregó a Julio Aro información fundamental para concretar la identificación de los caídos argentinos. Con estos datos, Aro creó la Fundación No me olvides (2009), para darle un marco formal a esta iniciativa. Tras años de trabajo y de superar varias vicisitudes, en 2017 se pudo devolver la identidad a 88 héroes argentinos gracias al impulso de su trabajo, que involucró a los gobiernos de la Argentina, el Reino Unido de la Gran Bretaña, la ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja, entre otros organismos y personalidades, como el propio Papa Francisco. Además de este proyecto, con la Fundación No me olvides Julio Aro ha llevado adelante otras tareas solidarias y humanitarias como la contención de los familiares de caídos en Malvinas, ayuda a colegios carenciados de su país y homenajes en permanente recuerdo a los argentinos caídos en la guerra de 1982. Como profesor de educación física ha trabajado con niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social, a través del Ente Municipal de Deportes de Mar del Plata. Ha recibido reconocimientos locales y nacionales a su tarea solidaria y a favor de la no violencia.







