Monseñor Jorge Eduardo anunció la implementación de un nuevo criterio en la jurisdicción del Arzobispado. Equipos de sacerdotes serán los encargados en la Basílica de Luján y el Seminario. En otros templos habrá dos sacerdotes. “Me comprometo a seguir de cerca estas experiencias”, dijo.
El titular de la Arquidiócesis, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, ha dado a conocer mediante una carta, nuevos destinos pastorales. Ya han sido varios los cambios producidos por el arzobispo desde que comenzó su tarea en Mercedes –Luján. Mediante un escrito que se pudo conocer en el portal oficial del Arzobispado recuerda que en la Carta Pastoral que dirigió en noviembre del año pasado, “invitaba a estar atentos a nuestro estilo de ser Iglesia (N° 64-73), y para eso, les pedía cuidar nuestros vínculos, basándolos en la confianza y en la libertad y alcanzar así un modo sano de relacionarnos para ser comunidades misericordiosas, samaritanas y en salida”. Destaca que este es el criterio “que me animó en el discernimiento para realizar los cambios de algunos de los pastores de nuestras parroquias. Y porque considero que cambiar un pastor de una comunidad a otra es algo muy importante para nuestra Iglesia, ese discernimiento lo realicé desde un diálogo fecundo con cada uno de ellos y con mis dos vicarios generales”. Agradeció a todos su disponibilidad, generosidad y “su fidelidad al Señor y a su Iglesia”. Manifiesta monseñor Jorge Eduardo que en este caminar, “haremos algunas experiencias de “Equipos Sacerdotales” en la que tendremos en cuenta una figura que ya está prevista en la Iglesia como es la de “Párrocos Solidarios”, es decir, pasaremos del párroco y el vicario, a dos sacerdotes que ya han sido párrocos, con la misma misión, autoridad y cargo, tratando de ser un equipo fraterno al servicio de esa comunidad”, explicó. En tren de definiciones indica que también equipos sacerdotales serán los de la Basílica de Luján y el Seminario. “Estoy convencido que éste es el camino a seguir: sacerdotes que viviendo juntos puedan llevar adelante la tarea pastoral para que las parroquias a su cargo y en estrecha comunión con los laicos y el mismo vecindario, puedan seguir dilatando el Reino de Dios que es la tarea que nos encomendó Jesús y lo sigue haciendo Su Iglesia… Me comprometo a acompañar de cerca estas experiencias”, aseguró.
Sacerdote
Admite el arzobispo que no cuentan con el número suficiente de sacerdotes para replicar este modo en todas las comunidades y territorios de la diócesis. “Por eso algunos sacerdotes seguirán solos a cargo de sus comunidades. Pero, deseo que estas experiencias nos vayan iluminando para ver cómo los sacerdotes fraternalmente juntos y solidarios, pueden desempeñar en equipo, su tarea pastoral”, remarcó. Los nuevos nombramientos serán los siguientes: Equipo de la Basílica Nuestra Señora de Luján: Rector: Pbro. Lucas García. Rector Administrativo: Diácono Permanente Diego Ocampo. Sacerdotes: Pbro. Eugenio Sánchez, Pbro. Pablo Martínez (de la Arquidiócesis de Buenos Aires), Pbro. Sebastián Ríos (por ordenarse sacerdote el próximo 18 de diciembre); el diácono Mario Roldan (por ordenarse el próximo 19 de marzo), el Pbro. Marcelo Monteagudo, que atiende la parroquia San José, el Pbro. Hugo Lusardi, que atiende la parroquia Santa Elena. Equipo de Formadores del Seminario: Rector: Pbro. Lucas Jerez. Director Espiritual: Pbro. Daniel Guerra. Director Académico: Pbro. Lucas Figueroa. Director de Pastoral: Pbro. Luis Jáuregui. Además, Pbro. Diego Zacca y Pbro. Pedro Fournau (de la Arquidiócesis de Bahía Blanca). Parroquia Sagrada Familia, en la ciudad de Luján: Párrocos Solidarios: Pbro. Ricardo Rodríguez y Pbro. Claudio Mosca. Entre otras confirmaciones se menciona en la Parroquia San Marcos Evangelista, de la ciudad de Marcos Paz como párroco a Federico Lazarte y Vicario Parroquial a Federico Telles. En tanto en la Parroquia Cristo Rey, de la ciudad de Mercedes será Administrador Parroquial por tiempo determinado el Presbítero Gabriel Paglieri.
Criterios Pastorales
En la misma carta el arzobispo destaca como muy importante que las parroquias de una misma ciudad trabajen pastoralmente cada vez más juntas para dar testimonio de comunión, para ser más eficaces en la evangelización, para compartir los recursos, para el bien de toda esa ciudad. “Con los párrocos, no sin ellos, intentaré impulsar criterios pastorales lo suficientemente sólidos como para generar una dinámica de comunión y solidaridad entre parroquias de la misma ciudad”, sostuvo.







