Calles y veredas no sufren la situación de suciedad de años anteriores. En el ámbito rural se mantiene el número de aves que están anidando aunque se desconocen las causas por las cuales no se posan sobre árboles en el radio céntrico.
No es que se las extrañe ni mucho menos. Sin embargo es extraño la no presencia en esta temporada de primavera – verano de las aves en la zona céntrica de nuestra ciudad.
Hasta el año pasado, cada temporada, la complicación que generaban la presencia de golondrinas y estorninos era motivo de la preocupación de vecinos, y principalmente los comerciantes, quienes sufrían a diario las consecuencias de la suciedad que las aves ocasionaban.
Por el momento no se ha podido dilucidar cuál es el motivo cierto por el que golondrinas y estorninos no se posan en los árboles del centro de la ciudad en la misma proporción que ocurría en los últimos veranos, más aún, cuando se tiene conocimiento que el número de estas aves que se instalan hoy en la zona rural se mantiene en los mismos niveles.
Gustavo Bojorge, comerciante de nuestra ciudad quien desde hace mucho tiempo viene indagando y conociendo el mundo de este tipo de acontecimientos ha sido una vez más fuente de consulta sobre lo que está ocurriendo en este 2020 en Mercedes. “En cuanto a los estorninos se observó mucha cantidad hace unos dos meses atrás en el campo por lo cual se preveía que iba a ser un año bastante complicado en ese aspecto, pero bueno, parece que es muy difícil predecir todo esto, y hasta el momento, este es un año atípico… es que como que agarraron para otro lado. En el caso de las golondrinas sí se pueden observar en el campo nidificando en una cantidad normal, pero no han tenido el paso previo que han tenido todos los años en esa reunión que hacen por la ciudad. Directamente se han ido a nidificar”, precisó.
Bojorge recordó que ya el año pasado también había sido atípico aunque en sentido contrario, ya que permanecieron toda la temporada en el centro de la ciudad, y de allí la complicada situación que se atravesó, incluso con la presencia de expertos de la Universidad de La Plata, analizando el tema.
Con sus conocimientos, Bojorge indicó que hasta hace tres años atrás, las aves habían tenido un patrón de comportamiento bastante definido, constante, pero que posteriormente comenzó a alterarse, sin también poder encontrarse fundamentos ciertos sobre ello. “Por lo menos, de todo lo que yo he consultado, no hay estudios que determinen este tipo de situaciones”, explicó.
Más adelante ahondó en que “parece un poco sorprendente en que no hayan pasado en la época de septiembre, octubre y noviembre. Quizás pueda existir algún tipo de definición, yo no la tengo ni la he encontrado tampoco. También hablando con la gente de la Universidad de la Plata, que lamentablemente por la pandemia debió cortar el estudio que venía llevando adelante, y en la transmisión de datos que yo les he dado tampoco han encontrado una explicación al tema”.
Esperar
Bojorge sostuvo que ahora habrá que aguardar a la finalización de la etapa de nidificación, que se da en el mes de febrero, y allí establecer si nuevamente se instalan en la zona céntrica de la ciudad o no. “Hoy, como se han alterado los patrones normales, no sabemos qué es lo que está sucediendo” sostuvo, recordando que el estornino es un ave exótica, propia de zonas de Europa, y que se comenzó a expandir a partir de una introducción en Buenos Aires en la década del 90, y en nuestra zona desde unos cinco años atrás.
El estornino tiene una variación de dieta; en el invierno tiene una dieta granívora y en el verano la cambia a proteica, fundamentalmente con insectos, y es allí donde se instala en zona céntrica (por la abundancia de insectos).
Finalmente manifestó que tal vez sería bueno tener conocimiento de la situación de ciudades de los alrededores de Mercedes para saber si quizás las aves pudieran haber elegido algún otro destino.







