Hondo pesar causó la noticia del deceso del querido Arquitecto Eduardo Lanfranco, ocurrido el 19 de febrero a los 85 años. Supo granjearse el respeto y amistad en todos los círculos que frecuentó donde hoy lamentan su partida. Hizo gala de su profesionalismo ejecutando desde el proyecto o la dirección numerosas obras – entre ellas la redacción actual de Protagonistas – en una ciudad que lo tuvo como referente por su sello de calidad, impronta y buen gusto. Siempre dispuesto al diálogo, fue un caballero con mayúsculas por su corrección, amabilidad y simpatía. Fue junto a sus hijos habitué del camping del club Mercedes inculcando su amor al deporte, especialmente en tenis, donde también era elegante como su andar. Su salud que se había resquebrajado en los últimos años y la repentina muerte de su hijo Federico, había mellado su voluntad y fortaleza. Llegue a su esposa Pelusa e hijos Juan Eduardo, Sebastián y Josefita nuestras condolencias. Eduardo nos deja su ejemplo de rectitud, amor a su familia, contracción y pasión por su trabajo. Amigo nunca te olvidaremos! Descansa en Paz.






