El pasado sábado 14 de mayo celebramos un nuevo aniversario de nuestro semanario. Protagonistas nació como una necesidad de un grupo periodístico que pretendía comprometerse con algo que para los mercedinos tiene un valor inconmensurable: la identidad. A partir de ello empezamos a transitar el camino como un desafío, pero con la claridad conceptual de ser parte del pulso cotidiano de lo que sucede y de los que nos sucede como parte de una comunidad. Las ciudades del interior de la provincia de Buenos Aires aun sostienen y mantienen esa idea de su sello propio, de su idiosincrasia y de sentirse identificados con el devenir de sus días. Sostener esos principios requiere de un esfuerzo cotidiano que solo puede soportar el paso del tiempo si nos proponemos cambiar, pero seguir siendo iguales. Parece contradictorio, pero no lo es. Protagonistas ha tenido siempre en claro cuál es el rumbo a seguir. Pero es una claridad que se cimenta en algunos pilares que no podemos soslayar y tienen que ver con la confianza y la fidelidad de quienes han sabido acompañar para marcar ese derrotero. En más de tres décadas de vida periodística hemos atravesado todo tipo de tormentas y obstáculos, aunque no han sido más que nuevos desafíos para enfrentar y salir fortalecidos. Nadie puede solo, todos necesitamos de los demás para crecer, para sostenerse en el tiempo, para seguir creyendo en nuevos horizontes. Protagonistas no sería lo que es sino supiéramos que detrás de nuestro trabajo hay cientos de mercedinos que siguen depositando esa confianza y fidelidad a la que hacíamos referencia. Vivimos tiempos en los cuales la credibilidad de muchos sectores, incluso del propio periodismo, se cuestiona y se pone a prueba. Para nosotros esa evaluación es constante y se renueva cada semana. Se puede sentir y se torna tangible. La irrupción de las redes sociales en el andar cotidiano también nos ha fortalecido en ese propósito de reforzar la confianza con nuestros seguidores. Porque no borramos con el codo lo que escribimos con nuestras manos y en este tiempo transcurrido hemos apostado a comprometernos con todas aquellas situaciones que persigan una sociedad mejor, auténtica e identificada con al ADN mercedino que corre por nuestra tinta. Una muestra fuerte, de suma contundencia, ha sido la crisis sanitaria que generó la pandemia en estos últimos años. La que nos privó de celebrar nuestros 30 años como hubiésemos querido pero que comparado con las secuelas que ha dejado en términos generales no es más que una gota en un océano. El COVID golpeó nuestra salud, arrasó económicamente a muchos sectores y nos invitó a reflexionar sobre las cosas importantes que suelen ser las menos urgentes. El escenario nos llevaba a quedarnos en casa y entonces pensábamos en que podíamos ser una buena compañía con nuestra labor. No nos equivocamos, porque en ese tiempo de soledades y angustia, seguimos recibiendo la bienvenida de nuestros seguidores lunes tras lunes, edición tras edición. Nuevamente ante la adversidad nos fortalecimos, pero otra vez fue por esa relación tan cercana que logramos generar con los lectores. Así fuimos volviendo a la normalidad. Recuperando las actividades prolíferas que tiene nuestro Mercedes y así también fuimos volviendo a ser los de siempre, los que nunca dejamos de ser. Eso representa estos 32 años de semanario Protagonistas. Una relación de confianza mutua entre emisores y receptores, un dialogo renovado cada semana, un permanente respaldo que nos empuja de modo permanente a no claudicar, una llama que se mantiene encendida como un norte al que debemos seguir apuntando. Ha pasado mucho tiempo, más de treinta años, tiempo suficiente para seguir creyendo en aquellos ideales que nos vieron nacer, para seguir apostando a esas relaciones que nos hicieron crecer y ser agradecidos con todos y cada uno de los que cada lunes nos reciben con sus brazos abiertos como una señal inequívoca de aceptación. Somos en definitiva lo que nosotros quisimos, pero también lo que quisieron nuestros lectores, porque en definitiva Protagonistas no somos solo nosotros, Protagonistas somos todos los que formamos parte de esta historia que comenzó a escribirse hace mucho tiempo atrás.






