Una obra que nos obliga a aplaudir con fuerza el poder de la memoria
Por Germán Faure
Impecables actuaciones de Naty Martin y Patricio “Colo” Uncal. Dirección: Jorge “Yuyo” Montaldo.
El sábado a las 21.30 hs. se estrenó “La Dorothy y el Mondeja”. Una obra escrita en los noventa que no para de readaptarse a los tiempos de hoy.
Un estreno espléndido de butacas repletas y espectadores ansiosos desde el primer instante en que se empezaban a amontonar en el Lobby del teatro. Buscándose con las miradas, amasando las entradas con la yema de los dedos, cargando con esa inquietud que genera el enfrentarse con el drama, a esta altura, un clásico rioplatense.
“La Dorothy y el Mondeja” nos transporta a la vida de dos personajes quebrados desde que tienen memoria. Una obra que carga con una comicidad que bordea la locura y la inocencia. Dejando pistas de sus personalidades, fobias y anhelos a lo largo de una bitácora de vida cargada de desgracias y contratiempos. Comienzan a enamorarse sin querer, entre los espacios que les deja ver el hambre, el dolor y la angustia de la pregunta que define al ser. Nos sacuden al punto de ser atropellados por la obra misma, provocando que tengamos que cerrar los ojos por un momento para no ver lo cruel que es la vida, o para preguntarnos, al despertar, cual es el verdadero sentido de ella. El Mondeja sueña y la Dorothy lo apaña.
Una obra que atraviesa una trama compleja, en donde la magnífica actuación de Patricio y Naty, como también el sonidista, escenografía e iluminación, no deja que se nos escape nada. Podremos vernos a nosotros mismos cuando nos traen sus recuerdos de la infancia, la persecución de la música, la adoración por las flores o por un halo de luz de luna. El sueño imposible como objetivo los une y los enfrenta a lo largo de una pieza teatral entrañable que nos va sacando el aliento de a poco. Una obra clásica realista, que se oculta tras los humildes sueños de los personajes.
“La Dorothy y el Mondeja” nos deja un reflujo ácido en la boca haciéndonos cuestionar en donde estamos parados, obligándonos a aplaudir con fuerza el poder de la memoria.
Próximas funciones: jueves 2, viernes 3 y viernes 10 de junio.
Entradas $ 600 en la Boletería del teatro.







