“Recuerdo cada entrenador que tuve en Club Mercedes”
Por Fernando Pachiani
A los 14 años se fue a probar a Gimnasia de La Plata. Integró la selección Sub-20 y fue sparring de la mayor en el mundial de Brasil. En el 2018 llegó al WSG Swarovski Tirol de Austria y este año se incorporó al Real Balompédica Linense de Andalucía, España con contrato hasta el 2024.
Los años en Mercedes
“A los 14 años ya jugaba en Gimnasia y Esgrima de La Plata y vivía en la pensión del club – comienza a contar “Poto”. Desde entonces que ya no vivo en Mercedes… Hoy tengo 26 años así que ya hace 12 años que prácticamente no estoy allá, ni siquiera muchos días… solamente por ahí en vacaciones. Siempre que puedo voy… La última vez que fui fue en diciembre a pasar navidad, pero si puedo voy por mi familia y mis amigos. Están todos allá…
Crecí en el barrio Lowe, cerca del Club Mercedes, jugué en el Club hasta antes de irme, y estudié en el Colegio fui a Santa María. Por su puesto que mis amigos son algunos del Club y bueno mis compañeros del Colegio Santa María. Por suerte tenemos un grupo muy unido y somos amigos de toda la vida y hoy siguen siendo mi grupo de amigos, el mismo de siempre…
En el club tuve bastantes entrenadores, por ejemplo yo lo tuve a Julián Inzaugarat, a Tato Dadea, tuve también a Diego Silvestre. Tengo un lindo recuerdo de todos.
Después dejé Mercedes y terminé haciendo los últimos años de la secundaria en La Plata, en la escuela nocturna. Bueno, me fui a una prueba a Gimnasia y les gustó, y el mismo viernes me confirmaron que me quedaba en el club y el lunes ya estaba viviendo ahí en la pensión, así que bueno fue todo un poco rápido.
Si uno es de Mercedes por ahí el interior de Buenos Aires le queda más cómodo, pero bueno a mí se me dio la chance de Gimnasia; me gustó el proyecto que había y decidí mudarme para La Plata. Ahí tenía un compañero, Juampi Vitetta, él también jugó en Gimnasia, él tenía un contacto ahí, y me ayudó para irme a probar, me acompañó. Por eso estoy muy agradecido a él. Y bueno fuimos a probarnos ahí tuve la suerte de que les gusté y quedé”- señala.
Un pibe en La Plata
“Siendo un pibe de 14 años la verdad que esa primera etapa como jugador de fútbol resulta bastante difícil- confiesa; pero bueno, el sueño, las ganas de ser futbolista son muy grandes son como el motor. Para mí fue bastante difícil esa etapa porque estaba acostumbrado a otra realidad y me encontré con una realidad totalmente distinta a lo que era vivir en mi casa, con mi familia, tener a mis amigos cerca…
Todas esas cosas que por ahí, sí sos más grande, es más fácil acostumbrarte, y yo era muy chico; pero nunca fue tampoco un impedimento. Hay que siempre verle el lado positivo a las cosas y bueno pues creo que me ayudó y ahí se me dio todo de poder debutar por suerte a los 17 en primera división.
En ese momento no contábamos con profesionales que trataran con nosotros los más jóvenes, temas como el desarraigo, el hecho de estar solos lejos de casa, del sacrificio que hay que hacer.
Sí teníamos una tutora, que la conoce mi familia, y un señor que nos cuidaba a la noche, un sereno en la atención, pero no, no había psicólogos, por ejemplo. La verdad que no había nada porque Gimnasia no estaba en un momento económicamente bueno, entonces por ahí la pensión tenía muchos déficits; nos faltaban bastantes cosas. No teníamos un plan de acompañamiento, más que tus compañeros de la habitación.
Ahora, no hace mucho tiempo, fui a la pensión de Gimnasia a visitar a los cocineros que siguen siendo los mismos y que guardo los mejores recuerdos de ellos. Y todos dicen que mejoró un montón y que sí, que los chicos que son de afuera tienen acompañamiento psicológico. Algo que yo considero totalmente necesario, sobre todo para los chicos. Porque, hoy en día, hay chicos que eran más chicos de lo que yo era en su momento, llegan pibes de 11 o 12 años que son del interior, unos niños, y es muy difícil la situación sino se tiene este tipo de sostén profesional. Imaginate que estando en una pensión, entrenando toda la semana, a tus viejos los veías los fines de semana o los días de partido, que mayormente eran en La Plata o Buenos Aires, si tenías la suerte que podían viajar a verte, entonces aprovechabas y estabas un rato junto a ellos”.
El gran debut
“Yo debuté en primera división en junio de 2013, con el técnico Pedro Troglio en la última fecha de la B Nacional ante Sarmiento con 17 años.
De aquel grupo y de los años compartidos en Gimnasia me quedan muchos amigos. En ese momento estaba, que es amigo mío ahora, Maxi Meza —yo entré por él—, después también Nacho Fernández, Franco Mussis, Fernando Monetti, Matías García, Bonifacio. La mayoría son amigos. Teníamos un grupo hermoso y bueno pudimos armar un buen grupo de personas que también a veces es difícil. Después la vida te lleva a otros lados, pero hoy en día tenemos buena relación y de vez en cuando nos encontramos.
Después. Indudablemente, lo más importante de mi carrera ha sido integrar la selección argentina Sub-20, la participación en el Torneo Cotif I’Alcúdia (2014) y como sparring de la selección mayor durante el mundial de fútbol de Brasil 2014.
Recuerdo que el técnico del momento de la mayor me eligió, creo que fuimos 14 jugadores de la Sub 20 para acompañar y bueno por suerte me tocó ser uno de ellos. También fue una experiencia hermosa.
Obviamente el técnico de la selección en el 2014 era Alejandro Sabella, identificado con Estudiantes de La Plata y él sabía que yo provenía de Gimnasia. Así que cuando nos encontrábamos me hacía algunos chistes sobre la rivalidad de la ciudad, porque yo era el único de Gimnasia. La verdad fue una gran persona. Un gran maestro. Pude aprender mucho y disfrutarlo que lo más importante, por supuesto”- recuerda.
Para los que no saben ser sparring de una selección mayor es integrar la misma delegación del país, es decir, compartís el mismo hotel, el mismo comedor, el mismo predio de entrenamiento, te cruzas con todos los jugadores.
Además en aquella oportunidad yo contaba con la ventaja de que Lucas Biglia también era de Mercedes, así que tenía y tengo buena relación con él. Tuvimos buenos momentos. Íbamos juntos a entrenar, me pasaba a buscar, me llevaba a Mercedes. Estoy muy agradecido a Lucas por todo lo que hizo por mí”- remarca.
Los afectos
“Lo que más extraño es a mi familia y a mis amigos. Si bien hace 12 años que no los tengo en el día a día, pero bueno… Siempre se extraña porque son mis amigos, mi familia pero también soy un agradecido de poder estar haciendo lo que me gusta, de sumar experiencias y hoy también un poco la tecnología (si bien no es lo mismo) hoy podés hacer una video llamada: tocas un botón y te estás viendo con una persona que está del otro lado del mundo. Te ves en vivo y en directo entonces todo eso ayuda. En otro momento hubiese sido peor, lo pienso así yo. Cuando voy a Mercedes más que nada estoy en mi casa o me junto con mis amigos. Me queda todo a mano porque nos juntamos en una quinta cerca de casa- dice.
Cuando yo era chico mi gran sueño era debutar en primera división, ser un jugador profesional y tener un título, pero a medida que pasa el tiempo y que uno va creciendo siempre quiere ir creciendo y mejorando.
Hoy quiero disfrutar del día a día y disfrutar de todo lo que me gusta: de conocer lugares, conocer compañeros nuevos, etc. Pero en mente tengo siempre mejorar, porque cuando uno entra a la cancha, siempre quiere ser mejor que el día anterior.
Todavía me queda un largo camino por recorrer en el fútbol. Ahora estoy bien acá en Europa. Me gustaría quedarme por acá, después más adelante veremos, porque el fútbol es muy cambiante”- concluye.







