“Mercedes es parte de mi historia”
Por Fernando Pachiani
Hace 13 años que está radicada en París, Francia. El amor la llevó al viejo continente. Se desempeña como profesora de español en escuelas parisinas. Es escritora. Su primera novela se publicó hace 5 años y la acción se desarrolla en Mercedes.
Amor a la francesa
“Me vine a Francia a los 23 o 24 años – comienza a contarnos Micaela. Fue una decisión fácil porque me enamoré de un francés y me quise venir para acá. Lo seguí. Sabía que mis papás no me iban a dejar venir sola, así que pedí una beca para seguir los estudios acá y sorpresivamente me la dieron, así que ya no me pudieron decir que no, cuando les dije: ‘’me voy a seguir este amor’’.
Lo conocí porque yo tenía un novio en ese momento y él estudiaba arquitectura. Consiguió una beca para irse a Italia, así que yo lo llevé al aeropuerto. En el camino el auto de mi mamá se prende fuego, yo espero a los bomberos, él se va en taxi, y además estaba enojada porque me dejaba. Unos amigos de él que se quedaron, me invitaron a un asado y ahí conocí al francés que me hizo cruzar el charco. Pasó todo eso que te conté y me vine. Él se llama Simón, pero ya no estoy más con él. Terminó todo acá en Francia. Y luego cambié de francés… (Risas). Es la vida misma. Amor, desamor, encuentro, desencuentro…Todo pasa. Y siempre se puede volver a empezar….
Así que he estado poco tiempo sola, pero no sé, me encuentro cómoda en pareja. No siento que le huyo a la soledad. Esta pareja tiene un sobrenombre latino, le dicen “Chiquito”. Gian Marco es su nombre, pero como creció en Ecuador, cuando llegó a Francia se importaba una banana de Ecuador que era chiquita, y le hicieron una comparación porque es rubio y le quedó “chiquito” de apodo. Vivimos en el centro. París es un círculo, y por el medio o más abajo pasa el Sena, y yo vivo cerca de ahí, a 5 minutos de la Bastilla.
Soy profesora de español. Este año trabajé en dos escuelas. Un docente trabaja 18 horas por semana, lo podes hacer en una escuela, en dos o tres máximo. Con eso se vive bien. En las capitales es más cara la vida… Si te vas afuera, vivís bárbaro. También hay más vacaciones, porque los chicos y docentes, cada 7 semanas de clases tienen 2 semanas de vacaciones. Empiezan en septiembre, después están las vacaciones de Halloween, entonces las últimas dos semanas de octubre están de vacaciones. Después están las de Navidad en diciembre, después las de invierno en febrero, y otras en septiembre, en abril y mayo. Pero acá es jornada completa.
“Mónica Beatriz”
“Yo escribo, hice radio un tiempo… Como trabajo, soy profesora de español en la secundaria. Mirá al principio rezongaba bastante con mis alumnos y la profesión, porque yo quería dedicarme a escribir y eso me frustraba porque no podía ganar dinero con eso… Pero después me di cuenta que era muy buen trabajo, uno no trabaja poco, porque trabajan mucho los docentes, pero no es un horario de oficina de 9 a 6, acá tenés tus espacios y eso me permite escribir, y con el tiempo, me fui haciendo la idea de ser profesora, y ya manejo mejor a mis alumnos, que son un encanto.
La literatura es mi pasión, ya escribí una novela, que se llama “Mónica Beatriz”, que trascurre obvio en mi querida Mercedes y se publicó hace 5 años.
Fue mi primera novela, dije voy a terminarla y publicarla. Llevó un tiempo, fue un arduo proceso, pero lo logré. El objetivo principal era conseguir un editor que me ayudara a trabajarla y publicarla. Así que lo logré, y se vendieron un montón de libros, así que cumplió con creces mis expectativas.
Es una novela que trata sobre una mujer excéntrica que se quiere postular para las elecciones municipales pero no tiene ni idea de política. Entonces, está acompañada de tres albañiles que le construyen la casa, y ellos son su conciencia política, ellos la guían en sus decisiones, y cosas que tiene que hacer para acceder a su objetivo. Todavía en Mercedes quedan algunos ejemplares, si a alguien le interesa”.
Libertad y Eva
“Después escribí dos obras de teatro y ahora estoy trabajando en una novela que todavía no tengo el título pero trata sobre el infame cachetazo que supuestamente le dio Libertad Lamarque a Eva Duarte cuando trabajaron juntas. Entonces estoy trabajando sobre la relación entre esas dos mujeres. Me gustan las mujeres con carácter fuerte, y sus conflictos. Y había visto una serie, que trataba sobre la pelea de dos actrices norteamericanas que discutían en el camarín, y me dije: “yo quiero hacer algo así”. Entonces busqué sobre peleas míticas de actrices argentinas, y todo giraba en torno a Libertad y Eva.
Hay una obra de teatro que se llama “Nada del amor me produce envidia” de Santiago Loza, que es un unipersonal de una costurera que se encuentra de golpe entre estas dos, porque Libertad Lamarque le pide un vestido y Eva también lo quiere, entonces se encuentra entre la espada y la pared y no sabe qué hacer entre estas dos mujeres monstruos, y con el vestido que ella creó.
Como te decía la novela está en proceso, es una novela que empieza en el 52 cuando muere Eva, y luego hace un giro hacia atrás, y sigue con el golpe de estado del 43 el que hizo el GOU (Grupo de Oficiales Unidos) del cual formaba parte Perón y cómo eso afectó a los actores y actrices de diario, y cómo Eva conoce a Perón en el festival para recaudar fondos para los afectados del terremoto de San Juan, y cómo gracias a Perón consigue más roles y el papel que le dan en la película la “Cabalgata del Circo” en la cual se pelea con Libertad.
Me falta poco para terminar la primera versión. Me había olvidado todo lo que había estudiado de historia en la escuela, así que tuve que volver a leer e investigar. Me costó bastante conseguir información sobre Libertad Lamarque, no hay mucha información sobre ella, solo un libro que ella misma escribió, una autobiografía, pero después no hay mucho. De Eva, en cambio, hay un montón, pero yo traté de enfocarme en Eva Duarte, en Eva actriz, no en Eva Perón. Y con respecto a los personajes, sintetizo varios militares en la figura de Ingberg. Como hay varios personajes históricos lo que hago es economía de los personajes, para no poner miles… Pero en sí, en la novela trabajo hechos históricos, pero obviamente yo le agrego ficción, hay cosas que escribí y que las inventé pero está basado en hechos reales. Es como una novela histórica con ficción. Si me la quieren editar acá en Francia, sería genial. Pero yo escribo en español, no escribo en francés. Primero voy a buscar editoriales en Argentina o en España. Y después si se traduce, mejor”- señala.
Los años en Mercedes
“Yo empecé a escribir desde chica, con una maestra de primaria, Gabriela Hollman, ella me hizo entrar en la escritura. Había mandado un cuento a un concurso, y gané alguno de los premios. Entonces mi mamá dijo: “ah esta chica escribe bien, la voy a obligar a escribir”. En esa época pre-púber le respondí: “no voy a escribir más”, de pura rebelde. Terminé la escuela, me fui a EE.UU. de intercambio y volví a los 19 años y volví a escribir. No sé porque me agarraron las ganas otra vez ahí. Hice un taller literario, trabajé con Dolina, y escribía artículos en una revista, un poco de todo…
En realidad yo nací en La Plata y me fui a Mercedes a los 7 años y medio, y entré a al Colegio Santa María, pero estaba en el centro, una sede chiquita, y después ya hicieron la escuela cerca de la rotonda y me cambié ahí. Hice toda la educación primaria, y el polimodal lo hice en Parroquial. Así que si bien no soy mercedina de nacimiento me siento como tal. Parte de la infancia y mi adolescencia los pasé allí. Así que tengo muchos recuerdos.
Mi familia, mi papá Miguel que es médico, pero también un excelente escritor de cuentos y obras de teatro, mi hermano Andrés que es dibujante y lo hace muy bien y mi madre Mónica Bordazar que es radióloga, ya jubilada, y le encanta hacer travesías en bicicleta, cruza la cordillera, hace todo tipo de cosas… es una genia.
Obvio que también recuerdo a mis amigas, nos gustaba mucho ir a la plaza cuando llegaba la tardecita, las noches de verano, dar vueltas en bicicleta, veíamos si pasaba el chico que nos gustaba, tomábamos helados, nos divertíamos mucho con mis amigas de aquella época que son mis amigas de siempre. Inclusive algunas han venido a visitarme.
A Mercedes vuelvo todos los años, para la época de Navidad, unas tres semanas. Cuando voy visito amigas, me gustaba ir al Bar de Juan, a la Pulpería, me gusta comer asados, pasear por el centro, ir a las quintas… Me gustan mucho los bares de campo. Me inspiran un montón… La figura del gaucho, la rapidez, como habla, los dichos, la picardía… Todas esas cosas me inspiran mucho.
Mis queridos mercedinos, los quiero muchísimo a todos, a los que formaron parte de mi historia y a los que siguen formando parte. Les mando un beso enorme y ya estaré ahí en navidad para brindar con ustedes”- concluye.







