La tarea del normalizador finalizó después de tres años. El dirigente de la FeSiMuBo asegura que encontraron un Sindicato vaciado con una deuda de 2.5 millones de pesos. “Hoy dejamos superávit”, dice el enviado del “Cholo” García. Rodríguez asegura que no son un apéndice del Ejecutivo municipal.
Carlos Rodríguez es Subsecretario Gremial de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Buenos Aires. Allá por 2018 recibió un llamado de su Secretario General y conductor de la Federación, Rubén “Cholo” García, quien le iba a encomendar una tarea. La misma tenía que ver con acercarse a la ciudad de Mercedes donde el Sindicato de Trabajadores Municipales tenía algunos “problemitas”. Así fue la definición. “Problemitas. Los inconvenientes eran bastante más que eso. La organización gremial se encontraba en un serio desorden gremial y económico. Existía una deuda con diferentes proveedores cercana a los 2.5 millones de pesos y se había registrado un importante éxodo de afiliados. Además, las instalaciones de la sede de calle 10 se encontraban seriamente deterioradas y sin mobiliario. Así describía Rodríguez la situación, “encontré un gremio vacío en todo sentido”. Tras un largo período de intervención con este dirigente como normalizador, el pasado jueves asumieron los nuevos integrantes de la Comisión Directiva que encabeza Evangelina Artaza. Protagonistas mantuvo una charla con Rodríguez a los efectos de resumir todo este tiempo de trabajo. “Mi tarea continúa porque ahora asumí como Secretario Regional de toda la provincia, y la voy a acompañar a Evangelina porque me parece una compañera que tiene todas las ganas, que aprendió mucho, pero hay que seguirla ayudando”, comentó. La intervención tenía planificado quedarse unos meses y llamar a elecciones, sin embargo no contaban con que iba a aparecer la pandemia en el medio, situación que extendió los plazos más allá de las previsiones. “Me encariñé mucho con Mercedes, lo siento como si fuera Morón que es mi lugar de origen… yo voy a estar ayudando en lo que me necesiten”, señala.
Ordenamiento
Resumiendo el proceso de normalización Carlos Rodríguez marca que encontró cuando llegó a la calle 10, un gremio vacío, “vacío económicamente, en política sindical, a los trabajadores no se les daba nada, habíamos perdido casi el 60 por ciento de los afiliados, hace mucho tiempo que estamos en obra y no podemos hacer un encuentro en el Sindicato… la verdad que cuando entré al gremio me encontré con que ni siquiera le pagaban a los empleados”, describe. En todo este tiempo consiguió poner la mayoría de esos aspectos en orden, “hoy el gremio tiene superávit, con un fuerte apoyo de la Federación, pero como siempre le digo a Evangelina no hay que cometer los errores del pasado. Igual nos va a llevar un tiempo ese orden porque nosotros tuvimos las cuentas intervenidas por el Banco, va a ser un proceso de algunos meses para que el Sindicato vuelva a tener sus cuentas… Igualmente no se debe a ningún proveedor… Lo único que no pagamos fue a una financiera chanta que sabíamos que era de San Martín, pero nunca trajo los papeles de la deuda que reclamaba, el gremio le había pedido 80 y devolvió 500… Después no hay un solo proveedor que pueda decir que el gremio le debe”, destacó. Admitió que el faltante era de 2.5 millones. No obstante la anterior conducción local pareció más desprolija que corrupta y Rodríguez lo entiende de ese modo, sin quitarle responsabilidades, “por eso yo nunca hice la denuncia penal, hubo un muy mal manejo administrativo, hubo un desmanejo, pero fueron desprolijidades. Pero también había un lobo dentro del corral de gallinas que era una empleada a la que sí denunciamos, y que después salió a decir que yo la acosaba. Me dolió hacer esa denuncia porque nunca lo había hecho, pero para la gente la responsabilidad era de la Secretaria General y el Adjunto, que tienen su responsabilidad política, pero había otro responsable”, detalló. La mejora en la situación económica, destaca Rodríguez, ha permitido recuperar algunos beneficios tales como entrega de juguetes, cajas navideñas y ahora útiles escolares. “Hemos dado un cambio de 180 grados al Sindicato… tratamos de integrar a todos. Tuvimos algunos problemas con algunos compañeros que metieron la política de por medio y no entendieron que eso complicaba lo colectivo… lástima porque perdimos algunos compañeros interesantes, pero bueno, cuando quisieron armar una lista ni siquiera pudieron. Me hubiese gustado que no se nos escapara ningún compañero militante”, agregó. Para Rodríguez queda mucho que hacer en el futuro inmediato, esencialmente en la recuperación de una cultura sindical, “nosotros cambiamos ese aspecto, no queremos ser un apéndice del Ejecutivo. Cuando tuvimos que parar con los compañeros de recolección lo hicimos, nos ocupamos de las compañeras de educación, ahora lo van a ver en las paritarias que vienen, cuando no estamos de acuerdo estamos abiertos al diálogo, pero está demostrado que en estos años no fuimos un apéndice del Ejecutivo… ellos en el Municipio nosotros en el Sindicato”, concluyó.







