Mientras algunos concejales avanzan en un vínculo de diálogo con CEOSA y comienzan a obtener respuestas concretas a pedidos de infraestructura, otras iniciativas legislativas vinculadas a la empresa terminaron archivadas por unanimidad en el Concejo Deliberante.
La relación entre algunos concejales de Mercedes y la nueva concesionaria de la RN 5 (CEOSA) comenzó a transitar un camino diferente al que podía preverse meses atrás. El contacto directo con funcionarios de la empresa permitió canalizar distintos reclamos vinculados con infraestructura y seguridad vial, y algunas de esas solicitudes ya comenzaron a traducirse en obras concretas.
Uno de los concejales que viene manteniendo este diálogo es Julián Inzaurgarat, quien destacó la apertura y predisposición encontrada en la empresa para atender cuestiones que habían sido planteadas previamente y que se encontraban pendientes de respuesta.
Entre los pedidos se encontraban la reparación de los puentes ubicados a la altura del kilómetro 84,5 del barrio Los Molinos y el puente de la calle 11, además de la colocación de luminarias en las colectoras, especialmente en los sectores donde se encuentran las paradas de colectivos.
En los últimos días también se realizaron trabajos sobre la colectora que comunica Gowland con el Arroyo Balta, donde se incorporó tosca y material de raspe para mejorar las condiciones de circulación y solucionar la presencia de pozos. A esto se sumaron tareas de pintura en columnas y otros sectores.
Pero una de las respuestas que mayor impacto generó entre los vecinos fue la reparación de la pasarela peatonal del barrio Los Molinos, deteriorada luego de que un camión provocara daños en la estructura.
“Me encontré el miércoles con la sorpresa de que estaban arreglando el puente del barrio Los Molinos que había tirado un camión”, señaló Inzaurgarat. Según pudo conocer, desde la empresa le informaron que una vez finalizados esos trabajos continuarían con las tareas necesarias para completar el puente de la calle 11.
Desde la Sociedad de Fomento de Gowland y Agote también celebraron el comienzo de las obras y calificaron el reclamo como “histórico” para la comunidad. El reconocimiento de la entidad vecinal refleja que se trata de una intervención largamente solicitada por quienes utilizan diariamente ese paso peatonal. “Hoy vemos que los trabajos de reparación ya están en marcha, recuperando un paso fundamental para la seguridad y la circulación de nuestra comunidad”, expresaron desde la institución.
Para Inzaurgarat, la experiencia abre además una posibilidad de diálogo que podría extenderse a otros temas pendientes con la concesionaria. “La infraestructura está dando respuestas. Esperemos que pueda ser una puerta para hablar con otras autoridades de la empresa por otros temas, como puede ser el tema tarifas, donde en alguna ocasión supimos tener una diferencial”, planteó.
El dato político no es menor. La llegada de la nueva concesionaria había generado un escenario de incertidumbre y también cuestionamientos desde distintos sectores. Sin embargo, el contacto directo con funcionarios de CEOSA parece haber permitido encontrar, al menos en materia de infraestructura, un mecanismo de respuesta frente a las demandas de los vecinos.
El vínculo institucional podría haber comenzado por un camino diferente a partir de un proyecto presentado oportunamente por concejales del vecinalismo, Bernardo Zubeldía y Romanela Vautretto, en el que se vinculaba a la concesionaria con la pérdida de alrededor de 80 puestos de trabajo.
Sin embargo, desde otros sectores se cuestionó esa interpretación y se señaló que la discontinuidad laboral estaba relacionada con las decisiones del Gobierno nacional y la disolución de Corredores Viales, y no con una determinación propia de CEOSA.
El proyecto proponía además que la Secretaría de Trabajo de la Nación convocara a una mesa de diálogo entre la empresa y las organizaciones sindicales. Sus críticos entendieron que esa instancia no tenía fundamentos suficientes en ese momento y advirtieron sobre la necesidad de modificar la orientación de la iniciativa.
La discusión llegó incluso a una reunión de comisión del Concejo Deliberante, de la que participaron integrantes de Vecinos contra el Peaje, donde se expusieron los argumentos contrarios al proyecto.
Finalmente, el expediente terminó siendo archivado por unanimidad en la última sesión ordinaria del HCD, cerrando una iniciativa que había generado un debate que terminó consumiendo tiempo legislativo sin producir resultados concretos. El contraste comienza a quedar planteado entre dos formas de abordar la relación con la empresa.
El desafío será ahora sostener ese diálogo y ampliarlo a otros reclamos que permanecen pendientes, entre ellos las condiciones tarifarias y las demandas vinculadas con el servicio que presta la concesionaria en la Autopista 5.









