La consultora DC comenzó a encuestar mediante correos electrónicos a los posibles sucesores de Juani Ustarroz. El sondeo pretende conocer aspectos de la actual gestión y las condiciones que debe reunir quien pretenda quedarse con la Intendencia en las próximas elecciones.

La decisión del intendente Juan Ignacio Ustarroz de no buscar un nuevo mandato comenzó a modificar el escenario político de Mercedes mucho antes de lo previsto. Con el 2027 todavía a varios meses de distancia, los distintos espacios comenzaron a mover sus piezas y, en paralelo, una encuesta que se está desarrollando por parte de la empresa DC Consultores, dirigida por el licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales Aníbal Urios, busca tomarle el pulso al electorado mercedino.

El trabajo plantea ocho preguntas que, además de indagar sobre la evaluación de la actual administración municipal, procura conocer qué características espera la ciudadanía del próximo intendente y cuáles son las preferencias iniciales frente a los nombres que ya comenzaron a circular.

El sondeo adquiere especial relevancia porque se realiza luego del anuncio de Ustarroz de que no se presentará nuevamente para ocupar el Ejecutivo municipal. Una definición que, lejos de cerrar una etapa, abrió formalmente la discusión sobre quién será el encargado de representar al oficialismo en las próximas elecciones.

Una de las preguntas apunta directamente a conocer cómo los mercedinos evalúan el rumbo del municipio. Las opciones van desde considerar que la ciudad marcha o no por el camino correcto.

Otra de las consignas utiliza una particular comparación: el municipio como un automóvil cuyo tanque de nafta representa el nivel de energía y capacidad que deja la actual administración. Las alternativas van desde un «tanque lleno», preparado para que otro continúe conduciendo «a fondo», hasta un tanque «vacío», en el que quien asuma deba «arrancar de cero».

La encuesta también intenta determinar qué perfil debería tener el próximo jefe comunal. ¿Un dirigente con trayectoria política? ¿Alguien con capacidad de gestión? ¿Una persona proveniente de afuera de la política? ¿O simplemente una persona cuya valoración dependa de sus características individuales?

Pero quizás una de las preguntas más significativas sea la primera: «¿Qué es lo único que el próximo intendente de Mercedes NO puede llegar a ser?».

El trabajo de DC Consultores pone bajo consideración a cinco dirigentes: Santiago Altube, Mariana San Martín, Luis Ponce, Mauricio Pollacchi y Bernardo Zubeldía.

Los tres primeros fueron señalados públicamente por el propio Ustarroz como posibles continuadores del proyecto político que encabeza. Se trata, por lo tanto, de nombres vinculados directamente con la estructura oficialista.

La inclusión de Pollacchi incorpora a la medición una referencia de La Libertad Avanza, espacio que busca consolidarse como una alternativa al peronismo en Mercedes. En tanto, Zubeldía aparece como expresión del vecinalismo, sumando una opción por fuera de las estructuras partidarias tradicionales.

El cuestionario no se limita a medir intención de voto. También pregunta si los encuestados conocen a cada dirigente, incluso «aunque sea de nombre», y luego propone asociarlos con diferentes atributos: firmeza y autoridad, capacidad, empatía social, continuidad, retroceso e irresponsabilidad.

Esa metodología apunta a construir algo más que una fotografía electoral. Busca identificar cómo se está formando la imagen pública de cada eventual candidato antes de que la campaña haya comenzado formalmente.

Otro de los interrogantes pone directamente el foco sobre el peso político del actual intendente. La encuesta pregunta qué ocurriría si Ustarroz brindara públicamente su apoyo a alguno de los cinco dirigentes: si esa decisión prácticamente definiría el voto, si sumaría pero no resultaría determinante, si no tendría ninguna influencia o, incluso, si provocaría el efecto contrario y alejaría al elector de ese candidato.

Aunque todavía no existe una candidatura formalmente definida, dentro del peronismo mercedino ya comenzaron a aparecer otros dirigentes que tendrían intenciones de participar de la discusión por la candidatura de 2027.

La decisión anticipada de Ustarroz modificó así los tiempos políticos. Su anuncio de que no buscará la reelección, aun cuando una eventual reforma o interpretación legal pudiera permitirle hacerlo, generó un escenario de sucesión que hasta hace pocas semanas parecía lejano.

Ahora comienzan a aparecer reuniones, conversaciones, posicionamientos y movimientos que tienen un objetivo común: llegar mejor parados al momento en que el peronismo deba definir quién será su candidato.

Y allí aparece una cuestión central: la sucesión no necesariamente se resolverá únicamente por la voluntad del intendente. La capacidad de cada dirigente para construir respaldo propio, generar conocimiento público y disputar el voto será determinante.

El sondeo incluye una pregunta particularmente sencilla pero políticamente relevante: si las elecciones municipales fueran hoy, el encuestado elegiría «continuidad» o «cambio de rumbo».

Esa respuesta puede convertirse en uno de los principales indicadores para interpretar el resto de la encuesta. Porque incluso un candidato oficialista con buena imagen podría encontrarse con un escenario complejo si una mayoría de los electores manifiesta voluntad de cambio.

Por el contrario, una valoración positiva de la gestión podría favorecer a quienes busquen presentarse como garantes de la continuidad del proyecto iniciado por Ustarroz.

La última parte del cuestionario profundiza esa cuestión y propone evaluar individualmente a los cinco dirigentes, con cuatro posibilidades: «Lo votaría», «Podría votarlo», «Nunca lo votaría» y «No lo conozco».

De esta manera, la medición intenta establecer no solo quién aparece mejor posicionado, sino también cuál es el nivel de desconocimiento que existe sobre cada figura y cuánto espacio tiene todavía cada dirigente para crecer.

Como ocurre habitualmente con este tipo de trabajos, existe una diferencia importante entre una encuesta realizada y una encuesta publicada. Cuando una consultora difunde sus resultados como parte de un estudio propio, la información puede hacerse pública. Pero cuando se trata de un trabajo encargado particularmente, los datos y conclusiones pertenecen a quien realizó la contratación y no necesariamente son difundidos.

Por eso, hasta que los resultados sean conocidos, la encuesta funciona principalmente como un dato político en sí mismo: confirma que la carrera hacia 2027 ya comenzó y que los distintos sectores están intentando conocer dónde se encuentra parado el electorado mercedino.

Ustarroz decidió correrse de la carrera. Pero su decisión, paradójicamente, aceleró la carrera de todos los demás.