
Cada Veterano de guerra tiene su historia. Cada uno de ellos ha escrito las páginas de su vida como han podido. Julio Aro, mercedino y actualmente radicado en Mar del Plata, ha escrito la suya con letras “molde”. En la actualidad se puede decir que es una personalidad destacada por la tarea que ha realizado luego de la guerra, tendiente a la identificación de los cuerpos de aquellos soldados fallecidos durante el conflicto bélico del Atlántico Sur. Esto le ha significado diferentes reconocimientos y hasta la nominación para premio Nobel de la Paz. Aro había realizado el servicio militar durante siete meses en 1981. Poco antes que finalizara ese año se fue de baja. Pero la guerra hizo que lo convocaran nuevamente desde el Regimiento 6 de Infantería y días después de haberse presentado llegó a Malvinas a bordo de un Hércules. En esta ocasión le pedimos que nos deje su testimonio de aquel día del regreso. Como puede verse en las dos imágenes, Julio también volvió ese 22 de junio. En una breve charla con Protagonistas sostuvo, “esas cosas son imborrables… subir al micro desde Campo de Mayo, pasando Luján que habíamos tardado una hora y pico y desde Jáuregui a Mercedes 45 minutos y desde la entrada hasta el cuartel casi una hora… el pueblo entero de Luján, de Navarro, de Lobos, de Mercedes, estaban todos esperándonos, todos… fue algo muy lindo, muy emocionante”. Luego recordó que su hermano iba recorriendo cada colectivo tratando de detectar donde estaba Julio, “subía a cada uno de ellos y le dijeron que venía en el cuarto micro… Nos pudimos ver por ahí, nos pudimos tocar la mano y no pudimos hablar porque los dos no paramos de llorar. Se fue corriendo hasta donde estaban mis viejos y mi tío que era la puerta del Bar Pepe. Cuando llegamos a ese lugar toqué la mano de mi vieja y eran desesperantes las ganas de bajar”. El ex combatiente resume ese día como “un regreso maravilloso y reconfortante”.









